Ubicado en la dificultad difícil, el diseño de esta mazmorra retorcida y laberíntica hace que tanto la navegación como las escapadas sean más complicadas. En lugar de Cámaras y toboganes, cuenta con la nueva mecánica de juego Rompibles de langosta: son caminos a los que pueden acceder los jugadores, pero la langosta debe romperlos antes de poder avanzar por ellos. Aprovecha este tiempo para escapar, pero ten en cuenta que, una vez roto, un rompible de langosta no vuelve a aparecer, así que úsalos con cabeza.
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